Imaginario Colectivo

La investigación como base de toda comunicación estratégica

Diseñar una estrategia de comunicación sin entender primero el estado actual de la organización es como construir una casa sin cimientos. Por eso, uno de los primeros pasos en nuestros proyectos es realizar un diagnóstico riguroso, que nos permita identificar qué está funcionando, qué no, y cómo lo está percibiendo cada uno de los públicos internos.

Hoy más que nunca, el contexto exige estrategias basadas en datos reales, no en suposiciones. Muchas veces se cae en el error de construir planes de acción a partir de percepciones personales, intuiciones o experiencias aisladas. Sin embargo, los verdaderos insights surgen cuando escuchamos de forma estructurada a personas de todos los niveles de organización.

El modelo del iceberg: escuchar para comprender

Para lograrlo, utilizamos el modelo del iceberg, una herramienta que nos permite mirar más allá de lo evidente. Este modelo parte de una premisa simple pero poderosa: lo que está en la superficie (comentarios espontáneos, cifras visibles, rumores) es solo una pequeña parte de la realidad. Lo más valioso está debajo: las emociones, los patrones de comportamiento, las tensiones no resueltas, las motivaciones ocultas.

La clave está en escuchar a todos los niveles, pero no de la misma forma. Adaptamos las herramientas según el perfil de cada grupo:

  • Encuestas cuantitativas para el nivel operativo, que permiten identificar patrones y tendencias a gran escala.
  • Entrevistas en profundidad para líderes y mandos medios, enfocadas en entender procesos, expectativas y experiencias individuales.
  • Focus group con diversidad de roles funcionales y naturales (promotores, detractores y neutrales), que permiten explorar interacciones, emociones compartidas y puntos de tensión o entusiasmo comunes.
Investigación en comunicación Estrategica

De los hallazgos a la estrategia

Una vez recogida y analizada la información, construimos dos instrumentos fundamentales: el mapa de públicos y la matriz de impacto. Estas herramientas nos ayudan a priorizar mensajes, canales y acciones, alineando las expectativas de los públicos internos con los objetivos estratégicos de la organización.

A partir de ahí, diseñamos una estrategia realista, medible y con propósito, que responda tanto a las necesidades detectadas en el diagnóstico como a los desafíos y oportunidades del entorno actual.

En conclusión, investigar antes de actuar no es solo una buena práctica, es una necesidad. Las organizaciones cambian constantemente, y para acompañarlas en ese cambio es necesario partir de una base sólida. Escuchar, analizar y comprender permite no solo diseñar mejores estrategias, sino construir relaciones más genuinas, fortalecer la cultura y alcanzar objetivos comunes con mayor coherencia.

Una estrategia bien diseñada nace del entendimiento profundo.

Descubre cómo lograrlo en tu organización.

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